Dos días en los que las calles se llenan de vida
Cada 15 y 16 de agosto, Villalbilla de Burgos se viste de fiesta para celebrar a sus patrones, Nuestra Señora y San Roque. Dos jornadas profundamente arraigadas en la vida de nuestro pueblo, en las que tradición, devoción y participación se unen para hacer de estos días unos de los más esperados del año.
El 15 de agosto, festividad de la Asunción de Nuestra Señora, vivimos el día grande de nuestras fiestas patronales. La jornada comienza con la tradicional ofrenda floral a la Virgen, en la que vecinos y colectivos se acercan para mostrar su cariño y devoción a nuestra patrona.
Después, la Virgen recorre las calles de Villalbilla en procesión, acompañada por sus vecinos, por la música y por nuestros bailes. Un momento especialmente emotivo que cada año reúne a buena parte del pueblo en torno a una tradición que se mantiene viva generación tras generación.
La jornada continúa con la Misa Castellana, ofrecida por nuestro coro. Durante la celebración, la música tradicional, las danzas rituales y las ofrendas acompañan la liturgia, manteniendo presentes algunas de las costumbres que forman parte de este día tan especial para nuestro pueblo.
Al día siguiente, el 16 de agosto, San Roque toma el relevo. Volvemos a salir a las calles para acompañar a nuestro patrón en procesión, cantarle y celebrar la misa en su honor. Una jornada también marcada por la emoción y por la participación de los vecinos, que culmina con un almuerzo popular para todo el pueblo, compartiendo mesa y celebración.
Así vivimos en Villalbilla de Burgos estos dos días tan señalados: celebrando a nuestros Patrones y disfrutando de unas tradiciones que forman parte de nuestras fiestas y de los recuerdos de muchas generaciones de vecinos.







